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El ranking argentino en PBI per cápita

Nicolás Cachanosky

El autor es Associate Professor of Economics de la Metropolitan State University of Denver, PHD en Economía y Editor de Punto de Vista Económico
julio 5, 2019 7:10 pm by: A+ / A-

Una manera de evaluar el desempeño económico de un país es mirando la evolución en su ranking mundial de creación de PBI per cápita (ajustado por costo de vida, etc., para que sean valores comparables). Al hacer este gráfico para Argentina se nota un quiebre en torno al primer gobierno de Perón. Argentina era, según el ranking, uno de los países con mayor PBI per capital del mundo, pero a partir de entonces entra en una tendencia negativa cayendo consistentemente en dicho ranking.

Los rankings pueden ser un poco engañosos. No es lo mismo tener ranking 10 en una muestra de 20 que en una muestra de 100. Otro problema es la entrada y salida de participantes del ranking. Por ejemplo, países que se suman a la muestra o países para los cuales no siempre hay datos y entran y salen en distintos años. Una manera de “controlar” este problema es usando percentiles en lugar de rankings.

El gráfico es el siguiente (tomado de El Hub Económico):

El problema del tamaño de muestra

Como se ve, Argentina comienza a caer (eje izquierdo) en torno al primer gobierno de Perón. Sin embargo, ese quiebre también coincide con un salto en la cantidad de países considerados en la muestra (eje derecho). Esta es una de las objeciones de Daniel Schteingart. Sin embargo, la entrada de países a la muestra no parece ser suficiente para explicar el quiebre en Argentina.

En primer lugar, si el problema es el cambio en el tamaño de la muestra, la posición de Argentina debería mostrar un salto hacia abajo. Sin embargo, lo que se ve es un cambio de tendencia.

En segundo lugar, para que la caída en el ranking se explique con el tamaño de la muestra, los países que se suman deben tener un PBI per capita mayor al de Argentina. Seguramente haya sido el caso de algunos, pero en la mayoría de los casos son países con menores recursos y por lo tanto no pueden explicar la caída de Argentina al entrar a la muestra.

En tercer lugar, ¿no deberia este efecto afectar también a otros países en posiciones similares a las de Argentina, como por ejemplo Australia? Para que esto no suceda, los nuevos países deben tener un PBI per capita mayor al de Argentina pero menor al de Australia. No hay, sin embargo, tanta diferencia en el PBI de estos dos países para explicar tan significativo cambio de ranking sólo por este efecto.

Pero mas allá de las especulaciones, podemos replicar el gráfico con y sin cambio en los países observados. El siguiente gráfico muestra en sólido (azul y naranja) las posiciones de Argentina y Australia mirando sólo los 43 países incluidos en el periodo 1990-1950. Las líneas punteadas muestran la posición con la totalidad de la muestra, es decir, considerando los nuevos países que se suman a mediados del Siglo XX (Emilio Ocampo ofrece un gráfico similar).

Se pueden resaltar varias cuestiones en este gráfico. Sólo voy a mencionar tres. (1) El punto de quiebre en la tendencia sigue siendo el mismo con o sin la incorporación de nuevos países a mediados del Siglo XX. (2) La historia que cuenta el gráfico es la misma. Mismo punto de quiebre y misma tendencia. (3) Hay una diferencia en el nivel del percentil del ranking, justamente porque hay distintos tamaño de muestra. No obstante, lo que se ve es que en la muestra más pequeña Argentina cae, en términos relativos, aún más que al mirar la totalidad de la muestra. Entre los 43 países originales, Argentina pasa del percentil 80-90 a estar levemente por encima del 30. La incorporación de nuevos países a la muestra hizo que Argentina mejore, no que empeore, su percentil a nivel mundial. En otras palabras, en todo caso el sesgo del cambio en el tamaño de la muestra beneficia en lugar de perjudicar a Argentina. Se nota también el impacto en el percentil de la estanflación que se inicia en el 2011.

Tasas de crecimiento versus niveles

Debido a este problema, Schteingart sugiere mirar tasas de crecimiento. Hace una analogía con un campeonato de futbol no siempre fácil de seguir (al menos para mi). Mirar tasa de crecimiento, sin embrago, sí puede ser problemático.

Las tasas de crecimiento son, por supuesto, datos que muestran cambios, no niveles. El punto del gráfico es mostrar el nivel de creación (no stock ni cambio) de riqueza. Un país con alta tasa de crecimiento puede tener un bajo nivel de PBI y vice-versa.

Otro problema es que los países más alejados de su equilibrio macro (menor nivel de PBI respecto al potencial) tienden a crecer más rápido que países más cerca de sus equilibrios macro. Es decir, se esta mezclando nivel (PBI) con el problema de convergencia (como resalta el modelo de Solow).

¿De qué depende el nivel del PBI de equilibrio? Desde Adam Smith a la fecha la conclusión es que depende el marco institucional (incentivos). Los países que (en promedio) se ubican en un alto percentil son economías libres y abiertas al comercio, y las que se encuentran debajo son (en promedio) economías mas reprimidas y cerradas al comercio. Cuando Argentina decide incrementar sus regulaciones y darle la espalda al mundo, el mundo incrementa sus libertades económicas y se abre mas al mundo. El cambio de tendencia no es sorpresa ni efecto estadísticos. Es, justamente, el resultados de distintas visiones de cuál debe ser el rol del estado en la economía del país.

Entonces, si los nuevos países que se suman a la muestra no producen un “salto hacia abajo” en el percentil de Argentina, el problema se encuentra en que Argentina crece más despacio que otros países a partir de, más o menos, el primer gobierno de Perón. Pero ese es, justamente, el punto del gráfico: El atraso relativo de Argentina. Si los nuevos países se incorporan, digamos, en 1950, y todos crecen en promedio a la misma velocidad, entonces los rankings (en promedio), no cambian. Por lo tanto esta crítica no se entiende, dado que parece defender la lectura del gráfico (más allá de que la hipótesis de que el quiebre se debe a Perón pueda seguir abierta a discusión).

Entonces?

Dos conclusiones. En primer lugar, el tamaño de la muestra no es el problema, dado que en Argentina no se ve un salto hacia abajo en su posición ni un cambio en el punto de quiebre. De hecho, Argentina también cae si mantenemos el tamaño de la muestra constante. Por lo tanto el efecto no se debe sólo a que los nuevos países crecen más rápido.

En segundo lugar, el punto del gráfico es mostrar la situación de Argentina en el mundo, no respecto a Estados Unidos, Australia, o algunos países selectos. Como Schteingart menciona, esto se debe a mayores tasas de crecimiento (partidos de fútbol ganados en su analogía) en otros países que en Argentina. Ese es, justamente, el mensaje del gráfico.

 

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